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Guía para visitar Volubilis

guia para visitar volubilis Venus House Volubilis, Marruecos

Ubicada sobre un valle a los pies del Monte Zerhoun y ocupando un total de 42 hectáreas se encuentra la majestuosa Volubilis, antigua ciudad romana que si impresiona en ruinas no podemos ni imaginar como debía ser en sus mejores épocas. De las pocos lugares que merece la pena pagar. En esta guía para visitar Volubilis te contamos todo lo que precisas saber.

Historia de Volubilis

Se cree que el nombre Volubilis es fruto de la deformación de su nombre original Walilt, otorgado por sus primeros habitantes bereberes, que significa «adelfa» y que hacía referencia a la abundante presencia de esta flor en el valle. Los bereberes duraron poco. Pronto fueron desplazaron por los cartagineses y estos a su vez por los romanos  en el 25 a.C.

Por el 44 d.C. la ciudad de Volubilis gozaba de una alta prosperidad económica como ciudad romana gracias principalmente a la exportación de aceite de oliva, grano y animales salvajes para los espectáculos del coliseo. Esta prosperidad duró hasta fines del siglo II, cuando crecieron las tensiones con tribus vecinas; momento en que Marco Aurelio ordenó la construcción de una muralla alrededor del pueblo que contara con 9 accesos y 40 torres.

Con la caída del Imperio Romano se perdió el poder sobre la ciudad que volvió a ser semi-habitada por tribus bereberes. Cuando llegaron los árabes en el año 708 se la ocupó por un tiempo en asentamientos cercanos, pero para el siglo XIV ya no contaba con habitantes. Volubilis cayó en el olvido y sus mayores degradaciones fueron durante el mandato del sultán Mulay Ismaíl, quien extrajo materiales de sus ruinas para construir su Kasbah en Meknes, y con el gran terremoto de Lisboa en 1755.

Mapa reconstruccion Volubilis, Marruecos
Reconstrucción de como era Volubilis en época romana.
Volubilis, Marruecos
Ruinas de Volubilis. Hoy son otras las flores que le rodean.

Por suerte pronto sería re-descubierta. La conquista francesa sobre el territorio en el siglo XIX trajo consigo arqueólogos sedientos de conocimiento que en seguida se pusieron manos a la obra para desempolvar los secretos que guardara Volubilis. Fue así que de a poco se recuperó su memoria y en 1997 se la declaró oficialmente Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.  

Cómo llegar a Volubilis

Quienes visitan Volubilis comúnmente vienen de Meknes (o Mequinez). Así que te vamos a indicar las diferentes opciones posibles para llegar desde esta ciudad. Una es la más sencilla y cara, tomarse un taxi por 90 MAD directo de Meknes a Volubilis. La otra es tomar el bus nº15 que pasa por la parada de la rotonda de la Avenida Principal (la más cercana a la Medina).

Hay dos paradas, una a cada lado de la avenida. La que sirve es la que va hacia la rotonda, en dirección al pueblo de Muley Idriss. El boleto cuesta 7 MAD. Una vez en Muley Idriss se puede o bien tomar una furgoneta colectiva por 5 MAD que te deja a 800 metros de la entrada oficial o un taxi particular por 30 MAD que te deja en la misma entrada. El costo fijo pre-establecido Volubilis-Muley Idriss y Volubilis-Meknes es 30 MAD y 90 MAD respectivamente, así que cualquiera que pretenda cobrarte más rechazalo de plano.

Volubilis, Marruecos
Precio de los taxis desde Volubilis.

Horario y costo de entrada de Volubilis

El costo de entrada a Volubilis es de 70 MAD. De las pocas cosas a ese precio en Marruecos que vale la pena pagar. Incluye un museo con la historia del lugar y una exposición de objetos arqueológicos, además de baños, carteles explicativos a lo largo del predio y guías gratuitos que andan pululando por allí y se arriman a explicarte según sus ganas del día (eso sí, cuando quieren explicarte lo hacen muy bien y no te piden ni un dirham de propina, las cosas como son).

El horario de apertura es de 8:30 a 18:00hs.

Qué ver en Volubilis

El mapa que te otorgan a la entrada viene con una sugerencia de recorrido muy buena que te compartimos para ayudarte en la ilustraciones de los lugares que mencionemos. De las murallas y torres no queda nada excepto el acceso Tingis. La parte mejor mantenida es la que existía en la calle principal denominada Decumanus Maximus que dividía la ciudad en dos y por la que se puede caminar.

Plano volubilis, marruecos
Plano orientativo para pasear por Volubilis.

El acueducto que proveía agua a la ciudad corría por debajo de la calle Decumanus Secundus, paralela a Decumanus Maximus, y alimentaba la fuente del centro de la ciudad y los baños públicos (todavía visibles). También han sido reconstruidos el Foro (centro político, social y administrativo de Volubilis), el Templo de Júpiter (también llamado Templo Capitolio), la Basílica (edificio público donde se celebraban tribunales y que no tiene ninguna relación con las basílicas cristianas), el Arco de Caracalla (que sería un Arco del Triunfo romano) y una prensa de aceite.

Templo de Júpiter, Volubilis, Marruecos
Templo de Júpiter/Capitolio

Estas antiguas edificaciones romanas ya encandilan, sin embargo lo mejor de Volubilis son las casas romanas de familias pudientes decoradas con mosaicos maravillosos que han llegado a nuestros días. Para diferenciarlas entre ellas, los arqueólogos nombraron las casas según el diseño de su mosaico, obteniendo un total de seis:

  • La Casa de Orfeo (poeta y músico de la mitología griega), en la que también hay un mosaico de delfines (animal de la suerte según los romanos).
  • La Casa del Atleta, que bien podría llamarse «casa del hombre montado al revés sobre un burro».
  • La Casa de Efebo (forma en la que se denominaba a los adolescentes), denominada así por por una estatua que se encontró. De los mosaicos que alberga el más destacado es el del dios Baco en un carro tirado por leopardos.
  • La Casa del Caballero, que también cuenta con un mosaico de Baco y ningún caballero.
  • La Casa de los Trabajos de Hércules, que incluye un mosaico de las cuatro estaciones.
  • La Casa de Venus, cuyo mosaico ha sido trasladado a la ciudad de Tánger pero aún exhibe un mosaico de la diosa Diana siendo sorprendida durante un baño.

Los mosaicos están impresionantes y son algo diferente a lo que puede verse en otras ruinas romanas del mundo. Solo ver el diseño de estas obras de arte a color hacen que la visita valga la pena. Te recomendamos disponer de al menos medio día para la visita. Entre el museo, los mosaicos y el resto de edificaciones se van fácil dos horas. Agrega ir y volver y es una hora más mínimo.


¿Alguna sugerencia para el post o estuviste y querés contar tu experiencia? Comparte en los comentarios 😀
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