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Viajando por Camboya

Viajando por Camboya

Había una vez en la India un príncipe llamado Kambu Swayambhuva. Amenazada su integridad por una guerra civil, el príncipe huyó de sus tierras. Corrió en dirección sudeste, deseoso de dejar atrás la muerte. Huyendo, ingresó sin quererlo al reino de Naga, un feroz semidiós con cabeza de serpiente. Kambu luchó ferozmente y obtuvo la victoria. Derrotado Naga, Kambu se casó con su hija, la ninfa Mera. Juntos formaron un nuevo y poderoso reino: El Imperio Khemer de Kambuja, hoy conocida como Camboya.

Un poco de historia

La historia real de Camboya se mezcla con la leyenda. El primer reino es el de los Funán, sobre el delta del río Mekong (hoy parte de Vietnam) que fue sucedido por el de Chenla. Paralelamente llega de la India Kambu, pero no es él sino su carismático hijo Jayavarma II, autoproclamado dios-rey, que unifica Chelan a su reino y funda el Imperio Khemer, también conocido como Jemer. Este reino bautizaría a la región con el nombre de Kambuya.

El Imperio Jemer, creado en el año 802 d. C., duró 600 años. Jayavarman II fundó cuatro capitales, una de ellas y posiblemente la más importante era Angkor. Durante sus siglos de mayor esplendor, del siglo IX al XIII, el Imperio Jemer gobernó desde Angkor hasta los territorios de Tailandia, Vietnam y Laos. Su influencia India facilitaría la dispersión de la cultura hindú por toda la región del sudeste asiático, en ese entonces territorio de Kambuya.

El Budismo Theravada (hoy la religión predominante) llegó de Sri Lanka durante el reinado de Jayavarman VII, quien quedó cautivado con ella y la adoptó como religión oficial. Pero el esplendor de Kambuya terminaría pronto. Los ataques de los reinos aledaños (Champa y Siam) empezarían a ser cada vez más frecuentes hasta que eventualmente Angkor caería ante el reino de Ayutthaya en el siglo XV.

En Camboya el budismo y el hinduismo se entre mezclan.

Camboya pasó a ser gobernada como un territorio vasallo por varios poderes vecinos, situación que se prolongó hasta que los franceses la convirtieron en protectorado a mediados del siglo XIX. Bajo colonia francesa, se le permitía al rey Norodom dirigir los asuntos internos pero no los externos. Con la invasión japonesa en la 2ª Guerra Mundial y la Guerra de Indochina, Camboya logró independizarse de Francia en 1953.

Al finalizarse en 1975 la Guerra de Vietnam, que se había extendido hasta territorio camboyano, aprovechando la coyuntura política el grupo guerrillero de los Jemeres Rojos (Khmer Krahom) tomó la capital, Phnom Penh. Este grupo se conformó en 1951 y se desarrolló alimentado de resentimiento por el antiguo colonialismo y la subordinación a la que se vio obligado el país para con Vietnam durante la guerra vietnamita.

Con ese odio tomaron control del país y fueron los responsables del genocidio camboyano (1975-1979) y de desatar el conflicto con Vietnam conocido como guerra camboyano-vietnamita que duró hasta 1991. La guerra finalizó con el acuerdo de Paz de Paris firmado ese año, momento en que Camboya pasa a ser gobernado brevemente por la Autoridad Provisional de las Naciones Unidas.

La Autoridad Provisional dio concluida su labor en 1992 tras celebrar unas elecciones democráticas en las que participaron el 90% de los camboyano y restaurar en su trono al rey Norodom Sihanouk. En 1997, Hun Sen y su Partido Popular de Camboya asestan un golpe de estado y actualmente permanecen en el poder.

A pesar de esto, Camboya ha experimentado un crecimiento económico en los últimos años gracias al comercio internacional y la inversión extranjera. Como plus, sus aguas guardan importantes yacimientos de petróleo y gas natural, en su mayoría sin explotar.​

Eso no quita que las condiciones de la mayor parte de la población todavía sea de pobreza, con una baja escolaridad, falta de infraestructura, desempleo, falta de profesionales cualificados y fuerte corrupción gubernamental.

Músico callejero de Camboya
Sobreviviendo con la música.

La corrupción

El actual líder del país Hun Sen no es mejor que sus predecesores, los Jemeres Rojos de los que formó parte, solo es algo más «discreto». Su manipulación de las elecciones lo mantienen como el tercer líder político contemporáneo con más años consecutivos en el poder, manteniendo su cargo desde hace 34 años. Probablemente creas que Vladimir Putin ostenta el segundo o el primer lugar. Error. Vladimir está en el puesto doce, con 18 años consecutivos en el cargo. El primer lugar es para Teodoro Obiang de Guinea Ecuatorial.

Regresemos a Hun Sen, él es la justicia y su justicia se basa en opresión, manipulación de los medios, asesinato, tortura y represión. Periodistas, activistas de los derechos humanos y huelgas pasivas son censuradas y reprimidas con violencia y cárcel para los que son atrapados. Con su abuso de poder no es de extrañar que la corrupción sea tan palpable.

Si sumamos a esto el «gran salto» de los jemeres rojos (de los que hablamos detalladamente en nuestro post de Phonm Penh) durante los 70s y 80s donde se abolió las escuelas, se destruyó toda infraestructura urbana, se buscó el aislamiento extranjero, se forzó a toda la población a trabajar en los campos y se asesinó a todo aquel que fuera académico, letrado o sibarita, el resultado es una sociedad donde el soborno se vuelve moneda corriente.

Es así que productos básicos como la comida cuesta más que en otros países del sudeste asiático porque los puestitos callejeros se ven obligados a darle su «mordida» a los policías corruptos. Mientras más turístico sea el lugar, más grande la mordida. O que en el cruce de frontera sea alevosa la agresión y prepotencia con la que te exigen tasas inventadas que van a su bolsillo, aprovechándose de que tu pasaporte está en sus manos. Bajo el régimen de la «vista gorda» un crecimiento urbanístico descontrolado produce edificios con pésimas condiciones de seguridad que suelen terminar abandonados y va arruinando poco a poco los hermosos paisajes naturales del país.

La despreocupación del gobierno por los derechos humanos provoca que Camboya entre en el ranking de los diez países con mayor explotación del turismo sexual infantil y que la explotación laboral en las fábricas atraiga a empresas internacionales que solo buscan pagar lo menos posible a sus empleados. Famosas marcas como H&M, Nike, Gap, Adidas, Joe Fresh, Armani y Walmart han sido objeto de reclamo por las ONGs internacionales debido a las pésimas condiciones laborales y la constante violación de los derechos humanos que sufren sus empleados en las fábricas textiles camboyanas.

El campo es uno de los pilares principales en la economía camboyana.

Aunque los trabajadores hacen huelgas, son fuertemente reprimidos por Hu Sen y por las empresas que esgrimen el «si no le gusta se puede ir», a sabiendas que pueden ser sustituidos rápidamente por alguno de los tantos camboyanos del país que buscan salir de la pobreza. Personas dispuestas a sufrir calladas con tal de sumar unos dólares extras a su casi inexistente salario mensual.

Y muchos países hacen la vista gorda para utilizar Camboya como chivo expiatorio. Un claro ejemplo fue el acuerdo firmado en 2014 entre Australia y Camboya para que este último reciba los refugiados que Australia no desea a cambio de varios millones de dólares por su manutención e integración, dinero que se sabe abiertamente no se utiliza con ese fin sino que termina en los bolsillos del partido político camboyano. 

Lo que buscamos con esta perorata es que visualices un poco la realidad camboyana. Porque corrupción existirá en todos los países, pero en Camboya se siente y se ve de primera mano. Y esa misma corrupción la transforma en un destino que puede terminar siendo no tan grato como te lo esperabas. No tiene por qué sucederte. Pero si te sucede antes de enfadarte piensa en el trasfondo y te ayudará a mitigar la ira.

Nosotros encontramos en Camboya muchos sitios que valen la pena visitar, pero que si se desarrollara en un ambiente menos corrupto sería más disfrutable y mejor mantenido. Para nosotros socializar con los locales fue muy difícil comparándolo con nuestra experiencia en otros países de Asia. Por lo general, les veíamos adoptar dos posturas hacia el extranjero: de completa sumisión o de abierta aversión.

No queremos generalizar, claro que no eran TODOS así, y sabemos que puede que fuera nuestra impresión y que otros que viajaron a Camboya lo perciban diferente. Fue nuestra experiencia, te la compartimos y esperamos que si te sentís en la misma situación, el conocimiento de su historia política te ayude a sobrellevar los malos ratos.

Al final, lo mejor es ser mono de Angkor Wat.

Clima

Camboya es un país tropical con dos estaciones: seca y húmeda. La estación húmeda es en época de monzones y se da de mayo a octubre, con las precipitaciones más fuertes de septiembre a octubre. La estación seca se da de noviembre a abril, siendo enero y febrero los meses más secos. Las temperaturas pueden llegar hasta los 38ºC. Durante la estación húmeda, si haces turismo en islas o costa se puede poner fresco a la noche. Con pantalones, camiseta de manga larga que te tape bien y un abrigo ligero suele ser suficiente.

Cultura

La religión hindú que se profesaba en los primeros siglos del Imperio Khmer (o Jemer) – herencia de la India – dejó arraigada costumbre, ritos, cosmología y arquitectura propias de esta religión. Pronto comenzó a desarrollarse adquiriendo sus propias características especiales, algunas independientes y otras adquiridas de las culturas vecinas. El resultado de la evolución fue un nuevo horizonte artístico con estilos que pasaron a ser propios y únicos de la cultura Jemer, como la vestimenta y el baile.

Por la amplia expansión territorial en el sudeste asiático del Imperio Khmer entre los siglos IX y XIV, su herencia cultural influyó en regiones de la actual Tailandia y Laos. Por eso algunas prendas como el sampot son de origen camboyano pero también se utilizan en Tailandia y Laos. Una vestimenta bastante distintiva es el kroma, una tela con diseño a cuadros con la que se suelen cubrir la cabeza.

Muchas costumbres camboyanas también se pueden aplicar al sudeste asiático en general. Por ejemplo, se considera de mala educación tocar la cabeza de una persona (porque se cree que el alma se encuentra allí), apuntar a alguien con los pies o dormir con los pies apuntando a la cabeza de alguien.

En parte también se debe a la cultura y costumbres que llegaron con el Budismo Theravada a mediados del Imperio Jemer, hoy actual religión del país. Un gesto de buena educación es que para alcanzar algo a un camboyano utilices ambas manos o, si vas a utilizar solo una, utiliza la mano derecha y toca tu codo con la izquierda.

El idioma que más se habla es el jemer (camboyano), uno de los más antiguos y con el alfabeto más largo del mundo. Sus raros caracteres podrían semejarse a escritura extraterrestre. Aunque fue colonia francesa, el idioma no quedó arraigado en la población. Algunas palabras básicas que te pueden servir durante tu viaje son:

  • Hola – Sompiah o Suostei 
  • Adiós – Leahaey
  • Porfavor – Saum
  • Gracias – Saum arkoun
  • Disculpas – Somtos
  • ¿Cuánto es? – Bonman?
  • Voy a … – Khnhom nung tow bratesa …

Para saludar los camboyanos no estrechan la mano ni se dan besos. En cambio juntan las palmas de las manos frente a su pecho como en posición de rezo y realizan una leve inclinación con la parte superior del cuerpo (no solo la cabeza). El calzado se deja fuera para ingresar a las casas y a los templos (excepto en Angkor que se puede ingresar con zapatos).

Ruta de viaje

Llegamos a Camboya desde Tailandia y la recorrimos por trece días antes de continuar a Laos. Estos fueron los destinos que visitamos y de los que puedes saber más presionando en el que te interese.

Camino a Laos
Llegamos desde Tailandia y recorrimos Camboya hasta entrar a Laos.

Siem Reap y los templos de Angkor Wat

El lugar número uno que marcamos para visitar en la planificación del primer viaje a Camboya. Estos templos Patrimonio de la Humanidad merecen la pena del primero al último

Sihanoukville, Koh Rong, Koh Rong Samloem y Koh Ta Kie

Las islas tropicales de Camboya para los amantes de la buena playa, el snorkel y el buceo. El punto para relajarse y disfrutar.

Phnom Penh

La ajetreada capital camboyana que nos recuerda los horrores de los no tan olvidados jemeres rojos y de mirar cincuenta veces a los costados antes de cruzar la calle.

Kampong Cham

Un grato descubrimiento para relajarse y disfrutar de un ambiente más suelto y con menos turistas.

Stung Treng

Última ciudad «grande» antes de llegar a la frontera Camboya-Laos. Llegamos con la noche echándosenos encima. Fue una ciudad poco interesante que no recomendaríamos. A pesar de encontrarse sobre el Río Mekong y tener una costanera como Kampong Cham, carece de belleza y encanto. Su mayor utilidad es brindar un lugar para dormir antes de llegar a la frontera, que fue lo que hicimos.

Mapa

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