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Guía: Qué ver en Laos

Barcos en el Rio Mekong a la altura de Luang Prabang

Durante los 15 días que duró nuestra estancia en Laos muchas veces nos sentimos como en la versión asiática de Uruguay. Apenas más grande y con tan solo 6 millones y medio de habitantes, tiene un  paisaje predominantemente llano y una población tranquila que evoca el sentimiento de «yo no molesto a nadie, que nadie me moleste a mí».

Entramos a Laos sin mucha idea y salimos muy contentos de conocerlo. Es un país con un ritmo lento y poco turístico que nos brindó un descanso de los lugares que veníamos, más visitados y ajetreados.

Un poco de historia

Gracias al casamiento entre el príncipe de la etnia Lao, Fa Ngum, y la princesa del rey Jemer de Angkor (donde se encuentra hoy la actual Camboya) se constituyó en el siglo XIV El Reino del Millón de Elefante o Lang Xang. Fue el inicio del actual Laos. La unificación de este reinado se rompió entre 1707 a 1893 por conflictos internos y con los países aledaños. En 1893 es reunificada pero bajo protectorado francés, que lo agrega a la llamada Indochina Francesa. Aunque en teoría dejaban en el poder a los soberanos locales, en la práctica estos solo eran títeres de los franceses.

En la 2ª Guerra Mundial con la invasión japonesa empezaron los primeros movimientos independentistas, provocando solo la reafirmación de los franceses. No dieron el brazo a torcer hasta 1954, cuando Laos finalmente se independiza como monarquía constitucional. La paz dura poco. En la Guerra de Vietnam, que dura de 1955 a 1975, aunque Laos se presenta como país neutro en el conflicto, sufrirá las consecuencias de estar «en el medio». Durante esta guerra, Estados Unidos lanzará más bombas que todas las lanzadas durante la 2ª Guerra Mundial, más de siete millones de toneladas. Dos millones de ellas terminan en Laos. Equivaliendo a casi una tonelada de bombas por habitante de Laos, este pequeño país se transforma en el país más bombardeado de la historia de la humanidad.

Como muchas de esas bombas soltaban centenares de minas antipersonas que se esparcían por todo el territorio, el daño se extiende hasta la actualidad. Unas 80 millones de minas antipersonas no explotaron al momento de ser lanzadas y permanecen aún intactas.

Las consecuencias son que todos los años minas activas explotan matando o hiriendo gravemente a civiles, que grandes extensiones de tierra no son cultivables por este riesgo y que en la vida cotidiana de los laosianos muchas veces se pueden ver restos de bombas que han sido utilizados para construir alambradas, utensilios de cocina, depósitos de agua o incluso prótesis precarias.

Estas bombas, muchas veces enterradas en el suelo, pueden explotar al pisarlas. Por eso es importante en Laos estar atento a las carteles y si uno realiza senderismo no alejarse mucho de las caminos trazados por las autoridades. Por suerte existen equipos que están trabajando duro en quitar todas estas minas antipersonas, aunque es un trabajo difícil y lento.

Hoy Laos, aunque «independiente» sigue co-dependiendo mucho políticamente y económicamente de otros países. La fuente principal de ingresos sigue siendo la agricultura a pesar de la cantidad de minas que aún existente en los campos. El turismo crece pero de a poco, facilitando el paseo al visitante pero al mismo tiempo no invadiéndolo todo.

Clima

Tropical. Las temperaturas rondan siempre los 25ºC. La época de lluvias es de mayo a octubre. No llueve torrencialmente todos los días, pero si planeas visitar lugares alejados de las ciudades en esta época ten en cuenta que en Laos, exceptuando las rutas principales, el resto son de tierra y están en malas condiciones. Con mucha lluvia se torna difícil y peligroso transitarlas.

Cultura

Reja en forma de buda mirando hacia la avenida de Lane Xang
En Laos la religión principal
es el budismo Theravada.

En Laos la religión principal es el budismo Theravada, razón por la cual encontrarás muchos de estos templos distribuidos por todo el país. Sin embargo, en las pequeñas tribus es más común el animismo (creencia de que las cosas – artificiales o naturales – tienen alma o consciencia propia). Para ingresar a hogares y templos es costumbre quitarse el calzado. El saludo se realiza juntando las manos a la altura del pecho pero sin tocarlo. El idioma oficial es el laosiano. Algunas palabras claves que te podrán servir son: sabaidi (hola) – siempre acompañado de las manos en el pecho -, kathin (gracias), kaluna (porfavor) y la kon (adiós).

Que ver

A continuación te indicaremos los lugares por los que estuvimos y que se puede ver y hacer en ellos. Para facilitarte la tarea también te adjuntamos un mapa con los puntos visitados al final de todo.

Pakse

Aunque entramos al país por Camboya y muchos suelen ir a Nakasong para tomarse un ferry a las islas del río Mekong – Don Den y Don Khon – al lado de la frontera, nosotros preferimos dirigirnos directo a Pakse. Pakse es una ciudad pequeña (como casi todas en Laos) pero con muy buena vibra. Tuvimos las suerte de llegar cuando empezaba los festivales Awk Pansa y Boun Suang y esto le agregó un plus de vida y color a todo.

Algunas actividades que nos gustaron (independientes del festival) y que no cuestan ni un kip laosiano fueron:

  • Caminar por la orilla del Río Xe Don hasta su desembocadura en el Río Mekong
  • Visitar el templo Wat Luang, a orillas del Xe Don.
  • Cruzar el puente para disfrutar el paisaje desde el lado opuesto y llegar hasta la placita ubicada en la esquina donde se unen los dos ríos.
  • Pasear por su calle principal (la ruta 13) y por sus calles aledañas.

Es común que se utilice Pakse como base para alquilar motos y realizar el circuito del Bolaven Plateu. Puedes averiguar más sobre costos de alquiler en nuestra entrada: Gastos en Laos.

Bolaven Plateu o Meseta de Bolaven

Desde Pakse este circuito tiene un total de 178 km. Su mayor atractivo son las múltiples cascadas. Suelen cobrar 1 dólar por entrar a cada una de manera no oficial. A veces hay alguien pidiendo el pago, otras no, a veces hay cartel sobre la obligación de abonar, otras no.  Los paisajes son bellísimos y por momentos surge el deseo de explorar fuera de la senda marcada. ¡No lo hagas! Bolaven Plateu fue una de las zonas más bombardeadas y existe un alto riesgo de pisar minas anti-personas aún activas.

Te contamos nuestra experiencia. Nosotros realizamos el circuito en sentido horario.

1er parada: Fue la cascada de Tad Pasuam. El túnel colgante de madera, las cascadas de fondo y el cartelito informativo tallado forman una imagen preciosa. Tan solo hay un puestito estilo choza vendiendo souvenirs y snacks como huella del turismo.

Cascadas de la Bolaven Plateu
Cascadas de Tad Pasuam, Bolaven Plateu

2ª parada: El Café de Mr. Vieng. Nos hablaron muy bien de él, aunque lamentablemente no pudimos conocerlo en persona porque ese día estaba asistiendo a un funeral. Su suplente no nos defraudó e irradiando simpatía nos convidó a probar café Libérica, una especie de planta de café poco comerciada y diferente al clásico Arábica y Robusta. Aunque no seas amante del café tan solo el lugar vale la visita. Realizado todo en madera, puedes recostarte en alguna de las hamacas de bambú hechas a mano y disfrutar de la tranquilidad del patio lleno de cafetales, con cerditos y gallinas correteando entre sus pequeños troncos. Dato histórico: fue durante la colonización francesa que se introdujo el cultivo de café a esta región.

Persona rescostada en una hamaca de bambú en Cafe Vieng
Descasando en el Café de Mr. Vieng después de un rico café Libérica.

 3ª parada: Cascada de Tad Soung. Con una cascada de 94 metros de altura, tiene caminos bastante empinados y complejos pero al final el esfuerzo vale la pena. Cae fina  como una aguja, oradando a pura fuerza la roca. Desde el mirador superior pudimos arrimarnos al borde. Sintiendo las cosquillas en la panza admiramos el paisaje del río con los cultivos, las casas de campo y los cerros. La siguiente cascada a esa sería Tad Lo, pero nosotros no la visitamos.

4ª parada: Gracias a la recomendación del dueño del hostel donde nos quedamos en Pakse, paramos en la aldea de Bane Kokphoung Tai a pasar la noche en la Homestay de Captain Hook. El Bolaven Plateu es un área de tribus minoritarias de la etnia Mon-Khmer como los Alak, los Ne y los La Tu. De hecho, el nombre Bolaven surge del grupo étnico predominante, los Laven. En esta aldea son mayoritariamente de la comunidad Katu. La experiencia fue increíble, nos transportó a una realidad de vida y pensamiento muy diferente a lo que uno vive en nuestro siglo XXI «moderno y civilizado». Por momentos, el choque de realidades nos impactó, pero incluso siendo tan diferentes fuimos bien recibidos y tratados. Experiencia que recomendamos a cualquier persona que realice el circuito de Bolaven Plateu. Nuestro primer día de circuito finalizó en esta aldea.

5ª parada: Cascada de Tad Yuang. Después de despedirnos de Captain Hook y su familia seguimos rumbo a Tad Yuang. Seguramente nuestra cascada favorita. El paisaje que se compone entre el verde, la catarata y el pequeño mirador de madera lo transforma en una imagen de fantasía. Boquiabiertos, no nos aburrimos mirando este conjunto natural.

Cascadas de la Bolaven Plateu
Cascadas de Tad Yuang, Bolaven Plateu

6ª parada: Cascadas de Tad Fan. Las cascadas gemelas más altas de todo el Sudeste Asiático, con un record de 114 metros de altura.  No pudimos disfrutarlas al 100% porque no se permitía hacer el sendero hasta la base y desde el espacio habilitado en la zona superior de las cascadas no se llegaba a ver el final. No le quita su belleza, pero lo hacía menos disfrutable.

7ª (y última) parada: Cascada de Tad Champi. Comparada con las otras y a gusto personal nos resultó poco interesante. Podríamos haberla obviado y visitar otra en su lugar. Es una cascada ancha de altura media que se vuelca en una piscina natural y sigue como un río calmo. Después de esta cascada regresamos a Pakse para descansar y disfrutar de los festival.

Vientián

Quisimos llegar a la capital haciendo dedo desde Pakse pero nos resultó casi imposible. Eventualmente (y después de varias horas de dedo parados en el mismo punto de la carretera) nos tomamos un bus y llegamos a las 2 a.m. La recepcionista de un hotel que había en frente a la estación de bus (muy alejado del centro) se apiadó de nosotros y nos dejó dormir en las sillas de madera del lobby a la espera del amanecer.

Vientián comenzó con el pie izquierdo pero terminó con el pie derecho. Ya en un hostel del centro y repuestos de la trasnochada disfrutamos de esta tranquila capital situada en el valle del río Mekong y con tan solo 200.000 habitantes. La ciudad ha sido un importante foco administrativo desde su fundación en el año 1354. Ubicada en la frontera norte de Tailandia, el Río Mekong actúa de límite natural.

Estatua de Chao Anouvoung
Estatua de Chao
Anouvoung,
gobernante de Laos
en el año 1804

Entre sus actividades se puede realizar un ameno paseo por el Parque Chou Anouvong, cercano a la ribera, donde se localiza la estatua del rey Chou Anouvong y se monta el mercado nocturno. A la altura de la estatua y alejándose uno del río se encuentra el Palacio Presidencial y el templo Wat Phra Kaew, desde donde nace (o muere según cual sea tu punto de vista) la Avenue Lane Xang. Caminando por su acera te cruzarás el único Shopping de toda la capital (Talat Sao Mall) y te darás de bruces con el Patuxai.

El Patuxai es una réplica del arco del triunfo de Paris y fue construido entre 1957 y 1968, haciendo copia de esta pero incorporando motivos laosianos a su diseño como el Kinnari (mítico animal mitad pájaro, mitad mujer). Se puede ingresar gratis al monumento y subir hasta arriba, obteniendo buenas panorámicas de esta plana capital. El Parque Patuxai que rodea el Arco del Triunfo de Laos está compuesto de un par de simpáticas fuentes y es un buen lugar donde parar a descansar y comer algo.

Patuxai: El arco del triunfo de Laos
Patuxai: El arco del triunfo de Laos

El parque es alargado y se encuentra en el centro de la Avenida de Lane Xang. En el tramo final del parque la avenida se abre en tres. Si se toma la diagonal derecha (calle 23 Singha) y se sigue todo recto llegas a la estupa budista cubierta de oro de Pha That Luang. Este monumento es el símbolo nacional de los laosianos por sus implicancias históricas y culturales. Originalmente fue un templo hindú del siglo III, transformado a estupa budista por el Emperador Ashoka y destruido y reconstruido varias veces a lo largo del tiempo por las adversidades bélicas.

Lo rodea una explanada peatonal, jardines, estatuas laosianas y jemer y un monumento del rey Sai Setthathirat, considerado uno de los grandes líderes de la historia de Laos por defender al país en los años 1560 de los invasores provenientes de la actual Tailandia. Al costado de la estupa dorada se encuentra el bello templo That Luang, acompañado de un enorme buda en posición recostada. 

Si regresas por la Avenue Lane Xang, casi al final y tomando a la izquierda por una calle llamada Rue Bartholonie verás otra estupa menos famosa pero igual de interesante en una rotonda, la estupa That Dam. Muchos laosianos creen que se encuentra habitada por un espíritu de siete cabezas (cuyo nombre local es naga) que protegió a los residentes de Vientián durante las invasiones Siamesas del año 1827.

No puede uno irse de Vientián sin visitar el Centro de Visitantes COPE. COPE es una organización local sin fines de lucro con el objetivo de ayudar a aquellas personas que sufren algún tipo de discapacidad física, brindándoles prótesis y un programa de rehabilitación. El Centro COPE busca concienciar a los visitantes de esta realidad que afecta al país principalmente por los UXO (Unexploed Ordnance), en español «municiones no explotadas» o minas anti-personas. Ya te hemos mencionado un poco sobre ellas en la historia más reciente de Laos. El centro no solo muestra el arduo trabajo que realizan año tras año con la manufactura de prótesis, buscando erradicar estas minas y educando a la población, también expone muchas de estas bombas y te invita a realizar juegos que te permitirán comprender mejor los traumas psicológicos que pueden nacer por la pérdida de un miembro. A pesar de la tristeza que le pueda invadir a uno paseando por este centro, el nivel educativo y didáctico lo transforma en visita obligatoria.

Centro de Visitantes COPE. Exposición de prótesis
Centro de Visitantes COPE. Exposición de prótesis.

Vientián tiene un centro muy chico y se puede recorrer todo a pie. Si te es necesario ir o venir de la periferia (como nos sucedió a nosotros) puedes tomarte alguna de las líneas de buses. Te dejamos un mapa con su numeración y recorrido.

Vang Vieng

Nuestra siguiente parada en Laos fue el pueblo de Vang Vieng, situado a orillas del río Nam Song. Nació como ciudad de paso, evolucionó durante la colonización francesa, se amplió durante la Guerra de Vietnam y finalizó como destino turístico para jóvenes desacatados. Durante muchos años fue turísticamente atractivo por el «tubing», actividad recreativa que consistía en descender con la corriente del río en infladores de goma. Inocente como suena, el tubing de Vang Vieng se cobró la vida de 22 personas que, de tan borrachas, murieron ahogadas durante la actividad. Después de estos accidentes la actividad fue suspendida temporalmente, pero eso no ha evitado que Vang Vieng continúe siendo destino de mochileros y adolescentes fiesteros.

Por suerte el asunto está mucho más tranquilo que antes y es posible ir a visitar su belleza natural y el encanto del pueblo sin ser perturbado con las fiestas locas. Lo que a nosotros más nos atraía del lugar, imaginarás, no eran las fiestas sino el paisaje formado por el relieve kárstico. No es que seamos unos locos de la geología. Estas formaciones rocosas forman ese paisaje místico que le viene uno a la cabeza cuando se imagina un río en Asia con montañas escarpadas envueltas en semi-neblina en medio de un atardecer mágico. Nuestras fotos no le hacen honor al increíble paisaje del lugar.

Como te decíamos, Vang Vieng es chico y su mayor atractivo para un amante de la naturaleza son las vistas. Un día es más que suficiente para disfrutarlo. Desde Vientián son 4 horas en bus.

Horario de buses desde Vang Vieng a Luang Prabang, Vientián y otros
Buses desde Vang Vieng a diferentes partes de Laos.

Luang Prabang

Haciendo sociales en un café a orillas del Nam Song en Vang Vieng con dos veteranos franceses, nos invitaron a ir con ellos hasta Luang Prbang en su pequeño auto modelo ByD. Buscando cruzar una de las zonas más altas de Laos en este coche tan modesto, terminamos empujándolo para que pudiera avanzar en un empinado repecho. Nada como el saludable ejercicio de empujar un auto cuesta arriba. Llegamos a la ciudad UNESCO de Luang Prabang donde nos despedimos y procedimos a buscar un hostel. Hay mucha oferta y lo ideal es preguntar directo en los lugares.

Persona detrás de un vehículo que debe empujar.
Hora de hacer ejercicio. Nada como salir a empujar autos por las montañas.

Luang Prabang recibe su nombre de una estatua de oro de Buda que regaló el monarca Khmer Pha Bang al rey. La ciudad se fundó en el año 698 (por entonces se llamaba Muang Sua) y desde entonces evolucionó como centro religioso budista. Hoy se la conoce como la «ciudad de los mil templos». En varias ocasiones peleó el puesto de capital con Vientián. Se la declaró Patrimonio de la Humanidad en 1995 por el conjunto de templos, monumentos y arte budista que la componen. Sin restarle belleza y añadiéndole un toque exclusivo, los antiguos templos comparten su espacio con la arquitectura francesa y las calles coloniales. Esta fuerte mezcla europea le hace a uno dudar por momentos si continúa en Laos o si se ha transportado a una Francia que sustituyo sus catedrales e iglesias por budas y estupas.

Calle de Luang Prabang
Por las calles de Luang Prabang

Como toda ciudad en Laos, Luang Prabang es chico y se puede recorrer a pie. Algunos puntos a visitar son:

  • El Templo Wat That Chomsi localizado en lo alto del monte sagrado Phou Si. A pesar de su nombre, este «monte» ubicado en pleno centro es una subida a pie de menos de 20 minutos. Además de la visita al templo hay unas bellas vistas panorámicas de la ciudad.
  • El Museo Nacional de Luang Prabang, antiguo Palacio Real del Rey Sisavangvong. Expone fotos y objetos de la familia real y de carácter religioso. Ubicado al lado de la estación de ferry del Río Mekong.
  •  El Centro de Artes Tradicionales y Etnológico (TAEC -siglas en inglés-), localizado en la base del monte Phou Si.
  • Recorrer la península donde se une el Río Nam Khan con el Río Mekong disfrutando de los edificios de estilo francés y los templos budistas como Wat Sieng Thong, uno de los más importantes construido por el Rey Saysethathirath en el siglo XVI y considerado entre los más hermosos de Asia.
  • El Centro de Artesanía Living Craft Center Ock Pop Tok, donde aprendes la historia y ciencia de la producción textil artesanal y sus diferencias entre las etnias del país según creencias y materia prima. Fundada en 2000 como un proyecto para resaltar la labor artesanal nativa, ha tenido gran éxito y además de realizar visitas guiadas gratuita también es posible tomar cursos pagos donde te enseñan a hilar con diferentes materiales (bambú, seda, algodón, etc.). Está claro que también venden sus productos, entre ellos té de caca de gusano de seda??? Dicen que ayuda a regular el azúcar en sangre y el colesterol y a reducir los dolores estomacales. Creer o reventar   😛
  • Visitar el Mercado Nocturno de Luang Prabang, con productos de todo tipo. Desde botellas de licor con escorpiones y pequeñas cobras hasta alfombras hechas a mano, arte en papel y piezas talladas en madera, sin contar los puestos de comida. Es un mercado pequeño pero con gran variedad de tiendas.

Como última actividad que agregaríamos es realizar una escapada a las cascadas de Tad Kouang Si, a 30 km. Nosotros alquilamos moto para ir por el día. Sus aguas de un color blanco pálido debido al calcio que contienen le otorgan una belleza hechizante. Se puede subir por un sendero hasta la parte superior de las cataratas. Hay un lago poco profundo con puentes de madera y hamacas caseras para relajarse y distenderse un rato en el agua. A escasos metros de la catarata se encuentra el restaurante Carpe Diem, cuyo dueño es uno de los franceses con los que llegamos a Luang Prabang. El restaurante esta precioso, pero el precio del menú y el tipo de servicio está enfocado al turista acaudalado.

Además de las cataratas y el restaurante, a la entrada hay un Centro de Rescate de osos. La visita es gratuita y en él buscan explicarte los problemas no solo de la caza furtiva, también del mal que sufren estos mamíferos cuando son hacinados en jaulas de zoológicos y circos. El centro es sencillo pero bien armado y permite ver (de lejos porque están en un espacio abierto) unos preciosos osos rescatados en rehabilitación. Por más info puedes visitar la página oficial de ellos: Free the Bears

Mapa

Como siempre y para facilitarte la tarea te dejamos un mapa con los lugares que visitamos en Laos. Si haces zoom en Vientián y Luang Prabang podrás ver marcado los puntos de interés.

Recuerda que si tienes dudas sobre precios, transporte y comida en Laos puedes visitar nuestra entrada: Gastos en Laos.


Esperamos que la entrada haya sido de tu gusto. Cualquier consulta o aporte no dudes en compartirlo 😉

CategoríasLaos
  1. Vicky dice:

    Gracias por la reseña tan completa de su recorrida por Laos. No solo hay datos sino que está lleno de imágenes, sonidos y aromas como el del café del señor Vieng.
    Como aporte dejo el dato del libro «Los tambores de bronce» de Jean Lartéguy que es una novela de guerra que transcurre en Laos y que era hasta ahora casi mi único conocimiento sobre ese lugar.-

    1. Diego dice:

      Excelente Vicky! Estamos creando un registro de libros que describan estos lugares y a su vez que vengan recomendados por los suscriptores de JerryViaja. Lo agregamos a la lista! Muchisimas gracias por el aporte!

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