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Guía: Qué ver en Córdoba

Mezquita de Córdoba, Andalucía, España

Córdoba ha sido una magnífica ciudad desde su fundación romana en el 169 a.C. Hogar de grandes pensadores como el filósofo Séneca, que nos regaló la sabia frase «homines, dum docent, discunt»los hombres, cuando enseñan, aprenden«). A partir del 711, los ejércitos árabes ocupan el territorio y Córdoba pasa a ser la capital del Califato Omeya. Su cultura y economía dio un brinco y, para el s. X, era una de las ciudades más grandes del mundo. En este período surge la impresionante Mezquita de Córdoba, Patrimonio de la Humanidad UNESCO. ¿Te contamos un poco más? Seguí leyendo.

Qué ver en Córdoba

La Mezquita-Catedral

La Mezquita de Córdoba se comenzó a construir en el 785 por orden de Abderramán I sobre la primera iglesia cristiana de Córdoba, la basílica visigoda de San Vicente. De esta basílica quedan aún algunos restos en el subsuelo, que se pueden observar desde un piso de vidrio en el interior del santuario.

En los subsiguientes siglos la mezquita es ampliada por los sucesores al trono. Abderramán II añade ocho nuevas naves a la sala de oraciones (s. IX), Alhakén II y Abderramán III agregan novedosos conceptos decorativos para la época y una galería de once arcos de herradura sobre columnas (s. X) y Almanzor duplica las dimensiones de la mezquita (s. X).

Tras la conquista cristiana de la ciudad en 1236, la mezquita pasó a ser dedicada como lugar de culto a la Virgen María, aunque casi que sin modificaciones en su arquitectura. Es a partir del s. XV que se le fue añadiendo por períodos la Primitiva Capilla Mayor, la Capilla Mayor actual, el Crucero y Coro y la Parroquia del Sagrario. El minarete, que servía para llamar al rezo musulmán, fue reconvertido en la actual Torre Campanario, y el antiguo patio de abluciones califal se transformó en el actual Patio de los Naranjos.

Mezquita de Córdoba, Andalucía, España
Mezquita de Córdoba

El Patio de los Naranjos es un área a cielo abierto con naranjas, palmeras, cipreses y fuentes. Acá se compran en persona los tickets a la mezquita, o también se pueden adquirir online. La entrada cuesta 11€, que parece caro pero para nosotros lo valieron. Con carné joven o de estudiante queda en 9€. Para residentes de Córdoba el acceso es gratis. El edificio es grande y pasearlo al detalle quita un par de horas. Lo mejor es ir bien temprano en la mañana, cuando hay menos volumen de gente.

Puente Romano y Torre de la Calahorra

Mientras que en Sevilla el río Guadalquivir es amplio y domesticado, en Córdoba aparece salvaje y angosto, repleto de islotes a rebozar de vida. De tal forma que, al mirar al casco antiguo desde la orilla opuesta, pareciera que Córdoba continúa congelada en la Edad Media. Estas bellas panorámicas son fáciles de conseguir traspasando el umbral de la puerta del Puente Romano, único puente con que contó la ciudad durante veinte siglos hasta mediados del siglo XX y que unía la vía Augusta con la Torre de la Calahorra, edificada por Enrique II de Trastámara sobre lo que otrora fuera un castillo árabe.

Desde ella se podía ver el antiguo Molino de la Albolafia que proveía agua de riego a las huertas del Alcázar de los Reyes Cristianos y que luego transformaron en molino harinero. En 1492 la reina Isabel la Católica, durante su alojamiento en el Alcázar, mandó desmontar la noria al no poder soportar el ruido que producía. Para apreciar al completo la imagen, realiza el paseo fluvial hasta el puente de San Rafael, por donde se puede regresar y tomar el camino que bordea la muralla del Alcázar.

Puente Romano de Córdoba. Sobresale la Mezquita-Catedral de Córdoba., Andalucía, España
Puente Romano de Córdoba. Sobresale la Mezquita-Catedral de Córdoba.

Córdoba Romana

Antes de ser cristiana, musulmana o judía, Córdoba era romana. La ciudad fue fundada en el 169 a.C. por el pretor Marco Claudio Marcelo y llegó a contar con numerosos edificios, algunos hasta más grandes y esplendorosos que los de la propia Roma. Del Imperio Romano aún queda en pie el Molino de la Albolafia, el Puente Romano, el Mausoleo Romano en el paseo de la Victoria, el teatro romano situado bajo el Museo Arqueológico y el único Templo Romano de Córdoba, dedicado al culto imperial. El Templo Romano está expuesto a cielo abierto en la calle Claudio Marcelo, al lado del Ayuntamiento, y asombran sus amplias dimensiones.

Patios de Córdoba

Sin duda la mejor época para visitar Córdoba es en primavera, y es que el centro histórico está cargado de flores que decoran cada rincón de las blancas casas, destacando las macetas colgantes de la Calleja de las Flores. La fascinación es tal que todos los primeros de mayo se realiza la Batalla de las Flores, un desfile con trajes típicos en los que se arrojan flores. Además, la segunda y tercer semana de mayo se celebra el Festival de los Patios Cordobeses, festividad en la que los patios privados abren sus puertas a los transeúntes para mostrar sus jardines.

El Festival de Patios es un Patrimonio UNESCO Inmaterial de la Humanidad. Los Patios de Córdoba son una tradición viva de origen romano que continuó con la presencia árabe y permanece hasta nuestros días. Las casas populares de la ciudad destacan por sus patios de paredes blancas de las que cuelgan macetas de coloridas flores como el geranio, el jazmín, los claveles y el azahar.

Las flores decoran cada rincón de Córdoba.

Durante los días del Festival, la mayoría de los patios del casco viejo abren al público y, en muchas ocasiones, acogen espectáculos flamencos y la posibilidad de degustar ricas tapas cordobesas acompañadas del vino local Montilla-Moriles, inundando las calles de color, aroma a jazmín y azahar y ritmos flamencos.

Si no podes ir en mayo no te preocupes, existen patios abiertos gratis durante todo el año, como los patios nº44 y nº20 de la calle San Basilico, el patio nº4 de la calle Trueque o el patio de la Casa Árabe sobre la calle Samuel de los Santos Gener. 

La Judería

Rebotando entre aromas y colores se descubre el viejo barrio judío. En nuestro errático andar chocamos contra las esculturas de destacadas figuras cordobesas: Senéca (renombrado filósofo del imperio romano), Maimónides (famoso médico, rabino, teólogo y pensador judío) y Averroes (reputado médico, filósofo, teólogo, matemático y astrónomo musulmán). Las tres Marías de Córdoba.

Todavía está en pie la sinagoga del s. XIV, de las pocas que sobrevivieron a la expulsión judía de 1492, y a la que se puede acceder gratis. Cerca está la Casa Sefarad, Casa de la Memoria ubicada en una casona del s. XIV con una exposición permanente dedicada a los Sefarad, o Sefardíes, que son los judíos ligados a la cultura hispánica. La entrada cuesta 4€ bien invertidos para quien le interese el tema. La exposición temporal que nos tocó era cautivadora, trataba de los musulmanes que habían ayudado a salvar judíos durante el holocausto para concientizar sobre la ridiculez del conflicto actual entre Palestina e Israel.

Museo Sefardí Córdoba, Andalucía, España
Museo Sefardí

Otro infaltable en el barrio de la Judería es el Zoco Municipal de Córdoba, también denominado Mercado de la Artesanía, ubicado en una casona del s. XVI a la que antiguamente se iba a solicitar las bulas papales y razón por la que se conocía como Casa de las Bulas. Respetando el estilo mudéjar de la casa, los artesanos del zoco muestran sus obras de arte en puestitos distribuidos por las dos plantas que rodean el típico patio cordobés.

La mayoría de los puntos de la antigua Judería se encuentran pegados a las murallas que daban acceso a la ciudad por la Puerta de Almodóvar del s. X. Frente a la puerta solía haber un cementerio judío que hoy es un paseo escalonado extra-murallas acompañado de un alargado estanque que transmite una enorme sensación de serenidad.

Estatua de Seneca. Córdoba, Andalucía, España
Estatua de Seneca. Pegada a los antiguos muros de la ciudad por la Puerta de Almodóvar.

Medina Azahara

Dijimos que estuvieron primero los romanos, luego los visigodos y después los musulmanes del 716 al 1235. Durante la era islámica su máximo apogeo cultural y comercial es alrededor del año 1000, época en la que se termina la Mezquita de Córdoba y la Medina Azahara, literalmente «Ciudad Brillante». La construcción de la Medina Azahara surge como símbolo del poder político, cultural y religioso del califa Abderramán III.

El esplendor de la fastuosa ciudad duró poco. A menos de cien años quedó reducido a ruinas por los saqueos e incendios de la guerra civil que dio fin al Califato de Córdoba. Por suerte, aún se conservan retazos en el yacimiento arqueológico y se han restaurado dos salones. La ciudad califal de Medina Azahara está catalogada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y se puede visitar de martes a domingos. Acceso gratis para pasaportes de la UE o 1,5€ para los demás. Ubicada a 8 km del centro, existe un bus que por 9€ te deja en la puerta del Conjunto Arqueológico de Medina Azahara.

Capilla de San Bartolomé

La expulsión de musulmanes y judíos provocó que en 1391 se creara el barrio cristiano de San Bartolomé, rematada con la pequeña iglesia de mismo nombre que con el tiempo se fue expandiendo hasta formar parte de la hoy Facultad de Filosofía y Letras de le Universidad de Córdoba, antaño hospital. La razón por la que esta capilla nos parezca la más atractiva entre todas las iglesias y conventos de Córdoba es por su conservada arquitectura de estilo mudéjar.

Mudéjar proviene de  la palabra mudayyan que significa algo así como «aquel a quien se le ha permitido quedarse» y hace referencia a los musulmanes que permanecieron en su tierra manteniendo su religión y costumbres incluso después de la llegada de los cristianos. El arte mudéjar se ve reflejado en todo el interior de la Capilla de San Bartolomé, otorgándole un atractivo especial. Abre de martes a domingos de 10:30 a 13:30 hs y cuesta solo 1,50€ la entrada.

La Posada del Potro y el flamenco

Plaza del Potro.

Cercano al Puente de Miraflores está la Plaza del Potro, una de las plazas más antiguas de Córdoba que debe su nombre al comercio de caballos y mulas que se daba allí. Recuerdo de esta actividad es la fuente octogonal coronada por un potro de 1577 y que abastecía de agua al barrio. La Plaza del Potro fue inmortalizada en la obra de Don Quijote de la Mancha por Cervantes, que vivió en Córdoba una temporada. Así lo recuerda un azulejo pegado en 1917 a la fachada del Museo de Bellas Artes (ex Hospital de la Caridad).

Del lado opuesto de la plaza está la Posada del Potro, también citada por Cervantes. La posada nació en 1435 y es la única que queda de los seis mesones medievales que existían en el s. XVI en la plaza. La estructura y mobiliario de la posada se ha mantenido prácticamente intacta desde entonces y su interior, que alberga el Centro Flamenco Fosforito, puede visitarse gratuitamente.

Feria de Mayo de Córdoba

Del lado opuesto de la ciudad, el Puente del Arenal conecta con el recinto del Arenal, donde cada mayo se celebra la Feria de Córdoba. Preside la entrada la Portada, enorme construcción de columnas y arcos al estilo de la Mezquita-Catedral de Córdoba. La feria está tremenda y es gratuita. Es en un espacio abierto donde se instalan montones de casetas que ofrecen comida, música y shows en vivo todo el día y a las que se puede acceder cuando uno quiera. Los cordobeses se visten con ropas tradicionales flamencas y salen a bailar y disfrutar. Si tenes la posbilidad de ir en Mayo, no pierdas la oportunidad de pasar por la Feria de Córdoba.

Feria de Mayo en el Parque de Miraflores. Córdoba, Andalucía, España
Feria de Mayo en el Parque de Miraflores.

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